¿Si es chileno, es bueno? Parte III

La furcia de NCIS... ¿Sabían que es chilena?...
¿Sabían que la furcia de NCIS es chilena?... Yo recién lo supe...

NOTA: El autor se reserva el derecho de pasarse por la raja todos los comentarios de palurdos con déficit atencional y dificultad de comprensión lectora, como así tontos graves que no entienden que ésto es una opinión sesgada de este humilde servidor, por lo que no busca ser la verdad absoluta; sino lo que más se le acerque a ella.

Lo prometido es deuda, y yo ya estoy en DICOM, así que mejor las pago, o me voy a la cana. Saludos a todos ustedes, mis queridos legionarios, Don Nico les da la bienvenida al fin de esta trilogía de mierda llamada ¿Si es chileno, es bueno?, ad hoc para estas épocas vil centenarias. Como ya lo hablamos en el epílogo de la parte II, aún nos falta hablar de esas luminarias con sangre chilena que, y a pesar de ser reconocidos como chilenos por casi todo el mundo, con suerte y han vivido en nuestro país, haciendo más “exótico” su origen, y claro, usándolo como un plus para obtener beneficios. Hay ejemplos muy claros, sobretodo, en la televisión, el cine, y la música; así que conozcámoslos, que esto se pondrá interesante.

Tan chileno, que le gusta "Inti Illimaiden"

Un ejemplo clásico de este tipo de personajes el guatón de Lost, el mismo que terminó siendo uno de los personajes más queridos por los Losties (a mí me caía como patada en las bolas, pero bueno), sería condecorado con bombos y platillos, apensa el 1º capítulo de Lost fue un mega éxito internacional, como “chileno”. Jorge García, actor y monologuista, hijo de doctor chileno, y madre cubana, antes de que la serie lo catapultara a la fama internacional, nadie en Chile sabía que este guatón existía en la fas de la Tierra. Recuerdo una penosa entrevista con Canal 13, donde su español era más robótico y desabrido que el del Gobernator en Terminator 2 (imagínense), donde se notaba que con suerte sabía que nuestra patria se llama Chile, porque se parece al Ají, y donde su única referencia cultural, son discos “Inti Illimaiden”. LOL. A pesar de esa deprimente muestra de conocimiento de nuestra patria, no falta el palurdo que celebra que un guatón como éste “represente a nuestro país”… Si fuera así, preferiría que me represente el Gordo de las Historietas de Los Simpsons, incluso es más simpático. Si no fuera porque en Cuba con suerte tienen televisión no capitalista, estaríamos en conflicto diplomático por la paternidad de este guatón tan chileno como el Big Mac.

Nadie lo conoce.... Pero igual es chileno...

Otro chileno que no es chileno, y que es reconocido por los fans de Saturday Night Live (si no tienes cable, no tienes vida, mátate!!!), es Horatio Sanz, y no, no es el pelirrojo cabrón invencible de CSI: Miami, sino un intento de actor e intento de comediante gringo, que de gracioso tiene lo que yo tengo de analfabeta, que se hizo conocido por ser “el guatón de turno” por casi 10 años en Saturday Night Live, además de ser de los más populares (considerando que casi todos los humoristas buenos ya se habían ido del programa). Nacido en Santiago, y cuando aún era un pendex, emigró a los Estados Juntos,  hoy trata de hacer películas graciosas, trata de hacer series de TV graciosas, y hasta bajó de peso pa’ que lo tomen en serio en USA, pero siempre termina pareciendo en Saturday Night Live como invitado especial. FAIL.  Menos mal que es fome el guatón, que la matoría de los chilenos no tienen cable, y que sus películas nunca han llegado ni a Telecanal, sino sería el Hurley 2 en Chile, y con un guatón fome nos basta.

He visto minas más ricas... Y sobrio...

La que es más conocida, hoy en día, tanto en Gringolandia como aquí, en Chilito, es Coté de Pablo (nombre raro, por la chucha) , actriz hija de la “conocida” animadora de radio y televisión María Olga Fernández (no he escuchado de ella ni en pelea de perros), y que ha hecho gran parte de su carrera haciendo de latina en cuanta producción penca pa’ la TV haya (media novedad). Sin embargo, ella lograría ser reconocida por el vulgo gracias a su participación como la agente israelita del Mozad, Ziva David (otro nombre raro, por la chucha), en la ultra sobrevalorada NCIS, donde hace de la furcia camboyana judía con problemas de lenguaje de turno, típico personaje gringo ultra estereotipado para una actriz ultra estereotipada. Como sea, además de ser actriz, también ha tanteado la música, pero esa weá no me importa. Cuando los ejecutivos de La Red supieron que ella era “chilena”, y por mucho tiempo (2 semanas), puta que le dieron bombo a su nacionalidad, sólo para que, a los 2 menes, la serie pasara de las tardes semanales, al fin de semana a una hora de mierda. Pero las viejas y ociosos que viven pegado a la tele basura, tendrían que saber de esta pseudo compatriota, considerando que, además, hoy en día, NCIS es la serie más vista en Gringolandia, demostrando aún más fehacientemente que allá, el vulgo es más pánfilo que el weonaje patrio.

Reclamos aparte, con suerte sabe decir "weón"...

Pero, quizas, el mejor ejemplo de los chilenos que no son chilenos, es Tom Araya… Si, el mismísimo bajista y lider de la banda más importante del Thrash Metal gringo (y quizás, del mundo), Slayer, nacido en Piña del Mal, perdón, Viña del Mar, y emigró de acá a los 3 años, es el mejor exponente de lo que yo hablo. Sus únicos contactos con nuestro país han sido las visitas del grupo para los recitales, y sería. Su amor por nuestra patria queda reflejado en comentarios como “no me hables del infierno, yo viví en Chile”, o su excelso conocimiento en nuestro lenguaje, donde es un experto en decir weón, y sería, y cómo no, su postura de exaltar nuestra nacionalidad con poleras de la selección de futbol cuando nos va bien, son el fiel reflejo de un chileno que no es chileno. No me malinterpreten, Slayer es una de mis bandas favoritas de Metal, pero Tom Raya es un chanta, para mí, por su postura al peo de chileno agringado, a pesar de que me tiraré encima metaleros hipersensibles del trasero por lo que dije, y a pesar de que muchos conozcan a Slayer más por ser “satánicos” y ser comandados por un chileno, que por su música.

El chileno que no es chileno es, finalmente, un individuo que toma su origen como un medio de darse a conocer, de manera mucho más efectiva que decir que uno es pobre, que es judío, o que es gay, sin sentir siquiera amor, cariño, y/o pertenencia real a este terrruño. Son completamente opuestos a los compatriotas de los que hablaba en el artículo anterior, que por diversas razones, y a pesar del legado que no sólo dejan a nuestra cultura nacional, sino a todo el mundo, no son reconocidos, en desmedro, algunas veces, por tipejos como éstos, que a pesar de ser talentosos (algunos), y de llevar el mote de chilenos, la verdad es que no lo son, ni aunque serlo fuera la única forma de salvar sus pellejos.

Finalmente, mis amigos, queda  a criterio de cada uno a que artista seguir, a quién vanagloriar, y a quien basurear. No es de nacionalismo ciego respaldar el producto nacional, cuando es bueno; pero si es de nacionalismo mal entendido, defender con uñas y dientes la mediocridad y lo impresentable. Un abrazo a todos, y celebren estos días no como una fiesta marketeada del nacionalismo de estadio, sino como uno de esos pocos días en donde nos podemos hacer bolsa sin preocupación… SALUD!!!.-

8 Comments

  1. Y sabia ud que Tom araya ,El SHILENO ,esta casado con una hebrea y cada año dona como 10.000 dlrs a la Anti’ Defamation League ,al inquisicion de los judios ,dedicada mayormente a cazar revisionistas historicos???

  2. Tan acertado como siempre. Y sí, también soy de los que le gusta Slayer por su lado musical y siempre he encontrado penca esa weá cuando hablan de que “es shileno”.

    Por mi parte, maní con esa weá.

    PD: Puta que me tenían con las bolas hinchadas las calcetineras de Lost cuando a cada rato hablaban de que el guatón culiao era chileno.

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