CNTV… Nuestra propia Inquisición Española

Estoy enojado, y no es por los resultados de mis últimos artículos en Spartans (al contrario, agradezco ver que aún hay gente con comprensión lectora normal), ni por comentarios esperables de individuos moralmente correctos a mi humilde twitter, por mis recientes aportes al blog de Spartans, sino que estoy con las bolas hirviendo por la estupidez que inunda la pantalla catódica de las familias chilenas, con programas que poco aportan a crear opinión en el vulgo, y sobretodo, ofreciendo entretenimiento vacío y desechable.

En parte, somos nosotros, responsables de esta televisión decadente, por preferir programas digeribles y que matan nuestras neuronas, en vez de preferir programas que pueden hacernos click, y generar pensamiento, ayudando nosotros mismos a que siga ese maldiro círculo vicioso que hace que los canales nos ofrescan más basura, porque le es rentable. Pero, siendo también justos, en parte, hay otro gran responsable de la mierda televisiva en la que estamos hundidos, es por el poco menos que cuestionable accionar durante estos últimos años, del Consejo Nacional de Televisión, que más que ayudar a mejorar la programación en pantalla, permite la basura que hoy tenemos por “parrilla programática”… Así que, sin más preámbulos, los invito a seguir leyendo este artículo.

El Consejo Nacional de Televisión, o conocido por sus siglas CNTV, es un organismo autónomo a cualquier poder del estado, fundado el 24 de Octubre de 1970, bajo la Ley N° 17.377, destinado a ser el ente regulador de la televisión chilena, velando por los contenidos que los canales ofrecen. Según esta ley, el presidente del consejo es designado por el Presidente de la República, y el resto de los consejeros, 10, son elegidos por el Senado. Ahora, ante la pregunta de cual es el rol que cumple este organismo, según lo que sale en la página web del CNTV (www.cntv.cl), sería lo siguiente:

El CNTV debe velar por el correcto funcionamiento de los servicios de televisión, supervigilar y fiscalizar los contenido de las emisiones televisivas para resguardar así los valores morales y culturales propios de la Nación, la dignidad de las personas, la protección de la familia; el pluralismo; la democracia; la paz; la protección del medio ambiente; y la formación espiritual e intelectual de la niñez y la juventud dentro de dicho marco valórico. Ley 18.838

Y sería. Aparte de que cualquier mortal puede dudar de la pluralidad real de este organismo (a pesar de ser asegurado por su propia orgánica de funcionamiento), y de la efectividad de sus sanciones, la verdad sea dicha, su historial de determinaciones muestra un anacronismo y, para peor, un conservadurismo extremo en una sociedad como la actual donde, se supone, somos más tolerantes. Bien lo hablaba el buen Snake en un artículo anterior sobre los Tolerantes Intolerantes, seres que usan como bandera de guerra el concepto “open mind” pero, a la hora de la verdad, son los peores censuradores; el ejemplo aplica bien en el CNTV, al castigar la creatividad y la libre expresión en nuestra pantallas catódicas.

Verán, hoy, lo más bullado con respecto al CNTV, es el caso de los sketchs del Club de la Comedia (para los extranjeros espartanos, es un programa que mezcla stand up comedy con sketchs humorísticos, que lo menos que tiene es comedia y humor), en donde se veaín versiones actualizadas de Jesús de Nazareth, y en donde se ironiza con su divinidad, y con los pasajes del Nuevo Testamento. La cosa es que, la mayoría de estas rutinas donde aparecen un hermano de Jesús, un Judas medio fleto, y una tropa de apóstoles harto inútiles, pasaron desapercibidos, hasta que alguien cercano a Hernán Chadwick, vicepresidente del CNTV, y uno de los tipos más influyentes (política y económicamente hablando) dentro de Chile, comentó cómo lo ofendió este sketch:

Jesús de Nazareth – Levántate Lázaro – Club de la Comedia

La cosa es que, si el sketch es una mierda, es ultra fome, y hasta predecible, pero eso no le importó al Consejo, que sintió que esta rutina fue un tremendo insulto a la comunidad cristiana de este país. Dicho y hecho, sanción al programa, y se arma la guerra en la internerd. Ojo, no critico a quienes de verdad se sientan ofendidos por los sketchs, porque están en su derecho, yo tengo crianza católica, y mi familia es católica casi ortodoxa, y a pesar de eso, ninguno se vió ofendido por estas rutinas, como así vi personas que por poco y querían quemar Chilevisión. Lo que  yo si critico, es que se prohíban la exposición de otras visiones y de otros conceptos en televisión, como en cualquier otro medio de comunicación, porque eso es no respetar nuestro derecho democrático a la libre expresión, derecho que la misma orgánica legislativa del CNTV dice que debe defender a toda costa.

Si hay algo que me encanta de este lugar, Spartans, es que, a pesar de que somos personas de visiones de mundo muy diversas, y que expresamos nuestras opiniones (casi) sin filtro, porque esta tribuna así lo permite, y a pesar de nuestra actitud (a veces) poco constructiva, leemos y aceptamos todas las opiniones y visiones de la gente, ustedes, los que nos leen día a día, y las tomamos en cuenta para futuros artículos. Pero no borramos posts ni artículos, porque entendemos que no puede haber censura si nosotros somos una voz contra los moralmente correcto. Eso, en la televisión abierta, no existe, gracias a la hipersensibilidad del CNTV (si es que no ha habido censura interna de los canales, previamente).

Recordemos otro caso, más polémico, a mi gusto, que en su momento generó tanta polvareda como el anterior. A mediados de los ’90, el programa de humor Plan Z de Canal 2 Rock & Pop (hoy, Telecanal) se ganó una fiel base de seguidores, así como una fiel base de detractores que se sentían pasados a llevar, e insultados por el humor ácido, irónico, y al hueso que manejaba el programa, con respecto a los más variados temas, sobretodo, en la actualidad. Dos sketchs, en particular, llamaron la atención de moros y cristianos:

Plan Z – Vuestros Nombres Valientes Soldados

Plan Z – El Golpe según la Derecha

Hoy nos causan gracia esos dos sketchs porque, no importa el color político de cada uno, se entiende la ironía y el sarcasmo que ambas historias plantean, en comparación a la verdad oficial que todos manejamos. En esa época, el CNTV no lo entendió así, y penalizó a este programa, y al canal, en ese entonces en muy mal estado económico, casi sentenciando la vida del show. Tanto es así, que el sketch “Vuestros Nombres Valientes Soldados” sólo fue emitido una vez en la televisión abierta. Hoy, Plan Z es un programa de culto, y sus videos en You Tube abundan, pero en mala calidad, y su humor sigue fresco como antes.

Otro caso que, pasó desapercibido por el medio en que se emitía (Via X, canal de TV Cable), fue el de Portal Noticias Televisión, o PNTV, programa de humor en clave de parodia a los noticiarios, donde sus creadores, Marcelo Magmanaman y Freddy Guerrero continuaban con el humor del extinto programa de Radio Rock & Pop, El Portal del Web, llevando a la tele las rutinas y los personajes que los hicieron, por unos años, los más escuchados en Chile. Sin embargo, el CNTV los sancionó reiteradamente por el lenguaje que se usaba en el programa, lo que derivó a que, económicamente, no era viable seguir con el programa, a pesar de los buenos ratings que le daba a Via X. Paradógicamente, este mismo lenguaje se usaba en el Portal del Web, y la ARCHI (Asociación de Radiodifusores de Chile), así como ningún otro ente los sancionó o recriminó por lo que hacían en Radio.

A pesar de todo lo planteado, el CNTV, también, y ejerciendo su rol de moderador de la televisión, ha sancionado a variados programas y canales en estos años, sin embargo, sus sanciones o generan trifulcas y bataholas como las recién mencionadas, o practicamente son ignoradas. Recuerdo haber leído que, por ejemplo, sanciones a programas como Mekano, Yingo, Chilevisión Noticias, o a En la Mira, entre otras, casi les importaba poco y nada a los directivos de los canales, porque los programas eran lo suficientemente exitosos o generaban el dinero suficiente como para pagar las reiteradas multas. Y ese es el otro problema que veo en el CNTV, la ambigüedad de sus sanciones, y el nivel de dureza de los castigos. Me explico, encuentro ridículo que sanciones a un programa con multas que sabes que pueden pagar muertos de la risa, así no logras escarmentar a los que crees que están cometiendo una falta, mientras que a otros programas o canales les pones multas que son imposibles de pagar, y poco los marcas en todos los medios. Es tan absurdo como cuando un ladrón es llevado al juzgado pero es dejado en libertad, porque no lo pillaron cometiendo el acto de robar, sólo lo pillaron con las cosas robadas.

El Consejo Nacional de Televisión tiene un problema grave de criterio y transparencia en su accionar. No es justificable que un organismo como el CNTV siempre esté en el Ojo del Huracán por estos temas, en vez de ser un real aporte a la televisión chilena, dañando progresivamente su imagen frente a la gente, el mayor capital de una institución, porque si la gente no cree que estás haciendo bien la pega, aunque la hagas bien, nunca serás respaldado.

Gran parte de la falta de los contenidos en pantalla se deben a su errático manejo, además de gastar recursos en programas que, es cierto, aportan a la cultura, pero son lo suficientemente malos o aburridos para que el vulgo no quiera ni verlos en el zapping. Varios millones, además, se pierden en proyectos de programas que, al final, o no salen a tiempo, o simplemente nunca aparecen en pantalla. Ojo, hay muchos otros temas de los cuales se puede hablar del CNTV, pero estos son los que más me interesan plantear, debido a la coyuntura actual y mediática.

Ahora bien, es posible que el CNTV mejore, sin duda. Desde esta humilde tribuna, sugiero que haya pluralidad y representatividad real en el estamento, porque seamos francos, a pesar que los consejeros aseguran transparencia y pluralismo a la hora de tomar decisiones, realmente, son representantes de quoteos políticos bien equilibrados para dejar contentos a ambos bandos. Quizás un concurso público para definir a los representantes, o incluso, elecciones democráticas de los representantes, si bien suenan idílicos, pueden asegurar un funcionamiento más transparente y eficiente del CNTV. Además, debe acercar y acoger de manera más efectiva y clara la opinión de la gente. Si hay algo bueno en el CNTV, es que su página web posee una sección de reclamos por programas “inadecuados” que revisan y responeden en casi todos los casos, pero, si se fijan, y como he podido leer, la mayoría de las veces, se actúa porque un consejero vio algo que le molestó, o algún cercano informó de las faltas (como ocurrió con El Club de la Comedia). Así, con un consejo de una elección más transparente, y con una cercanía mayor a la opinión de la gente, les aseguro que muchos de estos bochornos se pueden evitar, y se puede hacer del CNTV un organismo realmente funcional.

Finalmente, estamos nosotros en la posición de decidir que ver y que no, como también tenemos la obligación moral de respetar el que existan programas de mierda en la TV porque, por mucho que los odiemos, su existencia es la base de la libre expresión. Somos los únicos que podemos decir que ver y que no, y es incorrecto que otro organimso, por muy capacitado y creado para esta función, como el CNTV, determine qué es lo que se puede hacer yq ué es lo que no se puede hacer. Al final, somos nosotros los que manejamos el Control Remoto, y decidimos si apagamos o encedemos la TV, no ellos. Y es hora que lo demostremos.

Saludos, y váyanse a la Mina San José y no vuelvan!!!…

Don Nico.-

5 Comments

  1. En la ultima parte aclaraste bastante bien un punto y es que si un programa es bueno, malo o mierdoso corresponde a una apreciación personal, la función de la cntv no es mala, lo que sucede que es que esta terriblemente viciado dado a su institucionalidad como organismo, quizás una reformulación desde sus cimientos pueda evitarnos medidas weonas

  2. La weá es simple… mientras la weá muestre potos y tetas a las 6 de la tarde pero marca como 50 puntos de rating todos los días, no arman atado alguno. Pero si se hace una parodia cristiana que casi no afecta a nadie que no sea un mariconazo extremadamente sensible, lo consideran casi un acto grave a la patria.
    Y como dices… la cosa es tan simple como agarrar el control remoto y cambiar de canal si la weá la consideras “ofensiva” en lugar de llorar como Spiniak rodeado de adultos mayores porque en un canal determinado hicieron algo que te “agredió” indirectamente.

  3. La cuestión es si el CNTV, debe o no tener la facultad de resolver si un determinado tratamiento televisivo de ciertos valores religiosos, filosóficos o políticos, armoniza con las reglas de respeto o tolerancias democráticas. Yo creo que ese no es el órgano que debe resolverlo. No me interesa la forma en que traten el asunto. Las ideas o creencias deben resistir todos los ataques, aún los mas viles.

  4. entonces porque no podemos ejerecer nuestro derecho ver y escuchar las weas que uno quiere gracias a los dinosaurios pacatos mandados por la mierda de iglesia catolica

  5. Si sancionaron al Club de la Comedia por burlarse de Jesús, al CDF van a clausurarlo porque hoy día mostraron como le metían la pelota en la raja a unas monjitas jajajajaja

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