Chile, País de Care' Rajas

¿Kezaen de vivir como Rey en Israel?... No zaen ná...

Saludos, energúmenos todos, el intento de servidor, quien les habla, les da la bienvenida, nuevamente, a un espacio de reflexión en torno a lo que nos hace “chilenos”, para bien o para mal, con un tema que, de seguro, a más de alguien le gustará (eso espero).

Gracias a la buena recepción de mis anteriores columnas (La Euforia y Monchos Chilensis), me ha quedado dando vueltas un tema que, en los comentarios, salió y llamó la atención de varios. Y es que, existe un tipo de personajes en nuestra larga y angosta faja de tierra  – y por qué no, en todo el mundo – que más de alguna vez nos han causado vergüenza ajena, rabia, e indignación. Seres amorales que ponen a prueba la inteligencia, la buena voluntad, y la paciencia de la grey. Esta alimañas, consumidores de oxígenos y recursos que atiborran nuestra tierra, son los conocidos comunmente como Descarados, o Care’ Rajas, en buen chileno. El por qué tanto odio a estos seres repulsivos, así como claves para identificarlos, evitarlos, y como no, cagarlos, a continuación… ¡Siga leyendo, pajero de mierda!.

El care’ raja, como denominamos en Chile a los descarados (aunque la verdad, la palabra “descarado” queda chica antes estos adefecios), es, en escencia, un mitómano. Justificará, negará, inventará historias increibles, y por supuesto, apelará a la emotividad de cuanto weón se le cruce en el camino, con tal de salirse con la suya; ya que sabe que debe cubrir sus pasos, ya que, además de mitómano, es un personaje que hace “cosas malas”, bajo la óptica standart de la sociedad y/o de la comunidad. Así, podríamos considerar como care’ raja, por ejemplo, a la mujer que le pone los cuernos a su marido con todo el equipo de fútbol del barrio; al político que promete y promete mejoras y beneficios para la comunidad, y cuando es elegido, sólo se rasca las bolas en su oficina; al sacerdote que habla de la paz, el amor, y la hermandad, y es el primero en levantar una piedra ante alguien que no se consagre a Dios; los que justifican su pose con uñas y dientes, argumentando lo “rudos” que son, borrando comentarios o alterándolos a su gusto; o el troll de internet que se burla de alguien en el anonimato, para luego darle una palmada en la espalda al afectado, como si nada hubiera pasado… Y así podría seguir, pero mejor sigamos con la conversa.

Israel dando pena (y ganando plata) en el Buenos Días a Todos

Los care’ rajas más comunes, además de los que, desafortunadamente, podemos encontrarnos en nuestra vida diaria, viven en el mundillo de la farándula. y quizás su mejor representante es el otrora comentarista deportivo, otrora animador de televisión, otrora pre candidato presidencial independiente (fuera de broma), y  otrora conquistador empedernido (lo se, nadie entiende como diablos lo hacía, pero lo hacía), Mauricio Israel. Y es que para irse de Chile, y vivir como Rey, en Israel, en uno de los condominios más top de Jerusalem, debiéndole plata a su ex esposa, a sus amigos, a sus conocidos, a los bancos, y hasta al mendigo de la esquina, y luego de gorrearse a su señora como él quiso, para soltar un arrepentimiento fingido, que ni la justicia chilena se compró, al detenerlo y formalizarlo una vez repatriado el perla, transforma a este pánfilo en el Rey de los Care’ Rajas Chilensis. Nadie puede superarlo, nadie, lo que habla del nivel de descaro de este individuo.

Cecilia Bollocco, Reina del Carerajismo criollo

Lo terrible, es que ser care’ raja, para algunos, es redituable, tanto, que es SU medio de vida. El mercado de la farandulilla chilensis se justifica en el carerajismo. ¿O acaso creen que TODO lo que comentan y recomentan en bodrios como SQP, Mira Quien Habla, La Cuarta, LUN, o Primer Plano, por ejemplo, son situaciones reales, producto del azar, la mala suerte, y los sentimientos que Fulano tiene a Zutano?. Las modelos van a fiestas a armar polémica, y ganar prensa; los bobalicones sin talento se meten con tipas conocidas para ganar fotos y cobertura mediática; nacen triángulos, cuadrados, rombos, estrellas, y cuanta forma geométrica haya, en torno a relaciones de parejas tan reales como el gusto de Elton John a la vagina, o del amor a la camiseta de Colo Colo que tiene Marcelo Salas. Lo peor es que el weonaje se compra estas pelotudeces, estas mentiras creadas por estos mitómanos, con tal de hacerse famosos.  Si no, ¿por qué creen que hoy lo top es ser periodista de espectáculos?, ¿o por qué TODOS los canales de televisión abierta, o tienen un espacio para hablar de farándula, o tienen programas dedicados al tema?, ¿o por qué los 2 periódicos más vendidos en Chile están dedicados casi en exclusiva a la farándula?. Ufff.

Alejandro Bohn, Gerente de Minera San Esteban, propietarios de Mina San José

Ese nivel de carerajismo es, hasta, soportable, ya que, más que todo, provoca molestias en vez de algún daño al resto (y de algo tienen que vivir algunos, a pesar de ser completamente cuestionable su accionar). Pero no todos los care’ rajas son así. Hay algunos que llevan su descaro a niveles excesivos, rayando en la lógica y el sentido común, poniendo la integridad de los otros en peligro. tenemos uno muy presente, hoy en día, el hombre que ven a la izquierda de vuestro monitor, la cara visible de Minera San Esteban, la responsable de la tragedia más rimbombante en los medios, y otra serie de delitos (corrupción, cohecho, faltas al código del trabajo, etc). Don Alejandro Bohn, en varias declaraciones públicas, ha esgrimido comentarios como “no es momento de buscar responsabilidades en el caso”, “ayudaremos a las familias de los mineros, pero estamos a punto de quebrar y no pagaremos sueldos”, y “no es nuestra culpa que la mina colapsara” (ojo, no son citas textuales). Estas declaraciones, incluso, han hecho que el propio gobierno las tilde de irresponsables, e ilógicas. No creo que necesite más para explicar el nivel de carerajismo de este individuo, y de la empresa que él representa. Casos así han habido muchos, y lo más triste, es que seguirán saliendo más y más alimañas de esta clase.

El Care’ Raja basa su credibilidad, y por ende, su éxito, en la credulidad del resto. Así que, depende de ustedes darse cuenta cúando están frente a uno, y espero que con esta columna, ya pueda identificarlos en su vida diaria. Y si no,es que usted es demasiado aweonao.-

4 Comments

  1. el ser carerraja es ya un estilo existencial involuntariamente adquirido por ser parte de esta sociedad, y me doy cuenta pues al leer esto me acuerdo que mi madre de chico me decia que para ser exitoso hay que ser carerraja , bueno lo dijo de otra forma , pero yo lo tengo internalizado de esa forma.

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